May 14, 2026
Autoridades fitosanitarias, organismos internacionales, especialistas y centros de investigación reunidos en el CIMMYT destacaron que proteger la salud de las plantas es fundamental para fortalecer la seguridad alimentaria, preservar la biodiversidad y enfrentar amenazas globales como el cambio climático y las plagas transfronterizas.
Representantes de organismos internacionales, autoridades fitosanitarias, centros de investigación, especialistas y productores participaron en el encuentro conmemorativo por el Día Internacional de la Sanidad Vegetal realizado en la sede global del CIMMYT, en Texcoco, Estado de México. Fotografía: Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria- Dirección General de Sanidad Vegetal – Centro Nacional de Referencia Fitosanitaria.
Texcoco, Estado de México. En un contexto global marcado por el cambio climático, la propagación de plagas y la presión creciente sobre los sistemas agroalimentarios, la sanidad vegetal se ha convertido en uno de los pilares más importantes para garantizar la seguridad alimentaria y la resiliencia agrícola.
La urgencia del tema es evidente. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las plantas aportan alrededor del 80 % de los alimentos consumidos en el mundo, mientras que hasta el 40 % de los cultivos se pierde cada año debido a plagas y enfermedades. Frente a este escenario, la vigilancia fitosanitaria y la detección temprana son herramientas estratégicas para evitar crisis alimentarias y proteger los sistemas productivos.
Ese fue el eje del encuentro internacional realizado en el CIMMYT con motivo del Día Internacional de la Sanidad Vegetal, donde autoridades sanitarias, organismos internacionales, centros de investigación y especialistas coincidieron en que proteger la salud de las plantas es esencial para asegurar alimentos seguros, preservar la biodiversidad y fortalecer el bienestar de las comunidades rurales.
En México, el maíz ocupa un lugar central dentro de esta conversación. Más allá de su relevancia económica y alimentaria, representa patrimonio cultural, biodiversidad y resiliencia agrícola. Durante el encuentro, se destacó la necesidad de fortalecer la protección fitosanitaria del cultivo mediante cooperación científica, innovación tecnológica y trabajo coordinado entre productores, instituciones y organismos internacionales.
Durante la inauguración del evento, la representación del CIMMYT subrayó que la sanidad vegetal está estrechamente relacionada con la salud pública, la sostenibilidad ambiental, la competitividad agrícola y la soberanía alimentaria. También se destacó el papel del Centro en la conservación de recursos genéticos, el mejoramiento genético y el desarrollo de innovación agrícola con impacto global.
Una respuesta internacional frente a amenazas compartidas
El encuentro reunió a representantes de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), así como instituciones académicas, centros de investigación y organismos especializados nacionales e internacionales, quienes coincidieron en que la bioseguridad vegetal debe fortalecerse frente a amenazas cada vez más complejas derivadas del cambio climático, las plagas transfronterizas y las enfermedades emergentes que ponen en riesgo la producción agrícola y la seguridad alimentaria global.
Entre los principales temas abordados estuvieron la vigilancia fitosanitaria, la conservación de maíces nativos, la agrobiodiversidad y la necesidad de construir sistemas agroalimentarios más resilientes mediante ciencia aplicada y cooperación internacional. Asimismo, se destacó que la prevención continúa siendo la herramienta más eficaz y menos costosa frente a enfermedades y plagas agrícolas emergentes, especialmente en cultivos estratégicos como maíz y trigo, fundamentales para la alimentación mundial.
Autoridades y representantes de organismos internacionales participaron en el acto inaugural del Día Internacional de la Sanidad Vegetal realizado en el CIMMYT, en Texcoco, Estado de México. En la imagen: Francisco Javier Calderón Elizalde, director en jefe del SENASICA; Silvio Simonit, representante adjunto de la FAO en México; Daniela Vega Lira, coordinadora de Asesores de la Dirección General del CIMMYT; Francisco Ramírez y Ramírez, director general de Sanidad Vegetal del SENASICA; Matthew Rhoads, administrador adjunto de Protección Vegetal y Cuarentena del USDA; Enrico Perotti, secretario de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF); y Raúl Antonio Rodas Suazo, director ejecutivo del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA).
El encuentro también puso énfasis en la necesidad de impulsar modelos agroecológicos y estrategias de producción más sostenibles que integren bioseguridad, innovación y trabajo territorial. Como parte de esta visión, durante el evento se entregaron las primeras cédulas de registro a Juntas Locales Agroecológicas de Sanidad Vegetal en Veracruz, orientadas a fortalecer la coordinación entre productores, autoridades e instituciones científicas.
El mensaje que atravesó toda la jornada fue contundente: proteger la salud de las plantas significa proteger los alimentos, los ecosistemas y la estabilidad de millones de comunidades que dependen de la agricultura. En un escenario global donde la seguridad alimentaria enfrenta riesgos crecientes, la sanidad vegetal dejó de ser únicamente un tema técnico para consolidarse como una prioridad estratégica para el futuro de los sistemas agroalimentarios.
Equipo del laboratorio de sanidad vegetal del CIMMYT, integrado por especialistas responsables de realizar diagnósticos fitosanitarios bajo estándares nacionales e internacionales. Actualmente, el laboratorio cuenta con cuatro Terceros Especialistas Fitosanitarios certificados por el SENASICA, contribuyendo a la protección de cultivos estratégicos y al intercambio seguro de recursos genéticos a nivel global.
En ese esfuerzo, el papel de instituciones científicas y organismos especializados resulta fundamental. Desde 1988, el CIMMYT mantiene una colaboración con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) enfocada en la movilización segura de recursos genéticos y la protección fitosanitaria.
Como laboratorio coadyuvante reconocido por SENASICA, el laboratorio de sanidad vegetal del CIMMYT opera bajo estrictos estándares nacionales e internacionales para garantizar el intercambio seguro de germoplasma y prevenir riesgos asociados a plagas y enfermedades. Actualmente, cuenta con especialistas fitosanitarios certificados que realizan diagnósticos y procesos regulatorios con trazabilidad científica.
A través de esta colaboración, el CIMMYT contribuye al fortalecimiento de sistemas agroalimentarios más resilientes, promoviendo la ciencia, la cooperación internacional y la innovación como herramientas clave para proteger la biodiversidad, garantizar alimentos seguros y responder a los desafíos agrícolas del futuro.