Spain
March 31, 2026
En 2026, Limagrain Field Seeds Ibérica celebra su 50 aniversario: medio siglo de trabajo en España y Portugal investigando, desarrollando, produciendo y comercializando semillas de cultivos extensivos adaptadas a cada territorio. Una trayectoria que combina arraigo local, innovación y una misma vocación: avanzar al lado del agricultor.
50 años de historia con raíces en el territorio
La historia de Limagrain Field Seeds Ibérica comienza en 1976, cuando nace bajo el nombre de SENASA (Semillas de Navarra S.A.), vinculada al desarrollo agrícola de la región. Con el paso del tiempo, la empresa evoluciona hasta integrarse en el grupo cooperativo Limagrain, manteniendo siempre un modelo basado en la proximidad y el conocimiento agronómico del territorio.
Ese arraigo se refleja en una estructura que permite estar cerca del sector y comprender la diversidad agroclimática de la Península Ibérica: sede central en Elorz (Navarra) y delegación en Córdoba. Una presencia que ha facilitado construir relaciones sólidas con los principales actores de la cadena de valor y consolidar a la compañía como socio de referencia para agricultores, distribuidores y colaboradores.

Una compañía cooperativa, guiada por agricultores
La esencia cooperativa del grupo Limagrain ha sido un pilar determinante en estos 50 años. A pesar de ser hoy un grupo internacional con presencia en más de 70 países, mantiene una identidad singular: es una empresa fundada y dirigida por agricultores. De hecho, catorce de los quince miembros de su Consejo de Administración son agricultores activos, lo que ayuda a que las decisiones de investigación, producción o estrategia estén conectadas con las necesidades reales del campo.
La marca LG y una oferta preparada para los retos del campo
Este enfoque ha impulsado también el crecimiento de LG, la marca comercial de Limagrain, reconocida internacionalmente en cultivos como maíz, girasol, colza y cereal. Su fortaleza se apoya en la cercanía y el contacto continuo con el agricultor, con el objetivo de ofrecer variedades capaces de responder a desafíos cada vez más exigentes: productividad, resiliencia y sostenibilidad.

En un contexto marcado por la sequía prolongada, la variabilidad climática y la necesidad de optimizar recursos, el desarrollo varietal debe aportar seguridad y eficiencia. Y ese es precisamente el propósito de una genética diseñada para adaptarse al entorno y contribuir a la viabilidad de las explotaciones agrícolas.
Inversión, modernización e innovación como motor de futuro
En los últimos años, la compañía ha reforzado este camino con inversiones orientadas a la modernización industrial, la digitalización de procesos y la mejora de la capacidad productiva y logística, consolidando el papel de la filial ibérica dentro del grupo y su vocación de servicio al agricultor.
La innovación, presente desde el origen del proyecto, se apoya en programas de investigación avanzados, redes de experimentación que combinan conocimiento local e internacional y un profundo aprendizaje agronómico para seleccionar y desarrollar variedades adaptadas a los climas y suelos de España y Portugal. El objetivo es claro: semillas más productivas, eficientes en el uso de recursos y preparadas para las exigencias actuales.
“La pasión como estilo de vida”: un homenaje a quienes forman parte de esta historia
Con motivo del 50 aniversario, Limagrain Field Seeds Ibérica presenta el lema “La pasión como estilo de vida”, un mensaje de reconocimiento a todas las personas que han formado parte de este recorrido: empleados, agricultores, distribuidores, colaboradores y todos quienes han confiado en la compañía durante estas cinco décadas. Una celebración de la Pasión por la Agricultura, por la innovación y por la voluntad compartida de construir futuro junto a quienes trabajan la tierra cada día.

Mirar hacia delante con el mismo compromiso
Alcanzar los 50 años es un motivo de orgullo y, al mismo tiempo, una invitación a seguir avanzando. En un entorno de transformación profunda del sector agrícola, Limagrain Field Seeds Ibérica continuará impulsando nuevas variedades, reforzando procesos industriales más eficientes y profundizando en su cercanía con el agricultor. Cincuenta años después, el compromiso permanece: crecer junto al campo desde la innovación y el territorio, contribuyendo a un propósito esencial para todos: alimentar al mundo.